domingo, 25 de abril de 2010

El escarabajo de oro

El escarabajo de oro (título original en inglés: The Gold Bug) es un cuento del escritor estadounidense Edgar Allan Poe publicado por primera vez en junio de 1843, en el Philadelphia Dollar Newspaper. Su lenguaje es sencillo pero con muchas alusiones a obras de otros autores, a citas de autoridad, y un criptograma.
Argumento
William Legrand, tras sufrir problemas económicos, se trasladó a la isla Sullivan, donde fijó su residencia. Se dedicaba a la caza y pesca. Salía a excursiones acompañado de su sirviente negro, Júpiter.
El narrador anónimo de la historia entabló amistad con Legrand. Una tarde lo visitó y se enteró que Legrand había encontrado un escarabajo de oro. No lo vio porque Legrand lo había entregado a un teniente. Esa tarde los dos amigos tuvieron algunos malentendidos, así, el narrador se despidió y se fue a su casa.
Un mes después el narrador recibió la visita de Júpiter, quien le entregó una carta escrita por su amo. El narrador leyó y se enteró que Legrand quería verlo. En el acto partieron los dos.
Legrand lo recibió con cortesía y le dijo que lo acompañara a una expedición por las colinas. El narrador no quiso, pero luego aceptó y así partieron Legrand, Júpiter, el narrador y el perro. Cuando llegaron a un árbol frondoso, Legrand le ordenó a Júpiter que subiera con el escarabajo pendido de una cuerda. Júpiter subió decidido y llegó hasta una calavera. Legrand le dijo que pasase el escarabajo por el ojo izquierdo de la calavera y Júpiter lo hizo. El escarabajo descendió a la tierra.
Legrand marcó el punto donde había caído el escarabajo, hizo algunas mediciones y empezaron a cavar sin éxito en busca. Legrand se irritó con Júpiter porque se había equivocado al determinar el ojo izquierdo de la calavera y empezaron otra excavación, encontrando después de unas horas el cofre ansiado.
Entonces Legrand le confesó al narrador la forma cómo había llegado a conocer la presencia del tesoro. Dijo que había encontrado el escarabajo de oro con un pergamino. El pergamino contenía un criptograma que Legrand había descifrado, y había pertenecido a un pirata que había enterrado su apreciado tesoro.
El criptograma incluido en la obra es:
53‡‡†305))6*;4826)4‡.)4‡);806*;48†8
¶60))85;1‡(;:‡*8†83(88)5*†;46(;88*96
*?;8)*‡(;485);5*†2:*‡(;4956*2(5*—4)8
¶8*;4069285);)6†8)4‡‡;1(‡9;48081;8:8‡
1;48†85;4)485†528806*81(‡9;48;(88;4
(‡?34;48)4‡;161;:188;‡?;
El mensaje decodificado y traducido es:
Un buen cristal en el hostal del obispo en la silla del diablo
cuarenta y un grados y trece minutos nororiente y por el norte tronco principal
séptima rama lado oriental disparar el ojo izquierdo de la cabeza de muerto
una linea de abeja del árbol a través del tiro quince metros fuera.


Personajes principales
• William Legrand. Un misántropo apasionado por la entomología. Descendía de una antigua familia protestante de gran fortuna, pero una serie de desgracias le redujeron a la pobreza. Estaba dotado de una inteligencia excepcional, descifra el mensaje que le conduce hasta el tesoro. “Considerando todos estos detalles, no dudé un instante de que el calor era el agente que había hecho surgir en la superficie del pergamino el cráneo que encontré dibujado en él.” Es un personaje plano dentro de la novela puesto que él no sufre ningún camino pero a ojos del lector si sería un personaje redondo puesto que poco a poco se va descubriendo que no esta loco, como nos presentan al principio del relato.
• Júpiter. Es el criado negro, provoca, por su manera de hablar y sus actitudes infantiles, situaciones humorísticas que rompen la tensión del relato en el momento oportuno. “-¡Hum...! ¡Vaya...! ¡Esto sí que es curios! ¡No tiene ojo izquierdo!” Había sido manumitido (dar la libertad al esclavo) por la familia Legrand, pero se negó a abandonar su deber y siguió sirviendo a su joven amo William. Es un personaje plano pues no presenta ninguna evolución a lo largo del relato.
• El narrador. Su nombre y rasgos físicos los ignoramos. Este es sin duda el personaje más importante. Nos cuenta en primera persona lo sucedido y, al integrarse en el relato como personaje, autentifica con su presencia la veracidad de los hechos. De su objetividad se nos muestra la cuidadosa descripción de la isla en los primeros párrafos del relato o la exactitud con que se detienen en el punto culminante de la aventura, para referirse al peso, el tamaño y el estado de conservación del cofre que contiene el tesoro. Contribuyen, además, su carácter y la actitud que adopta frente a los acontecimientos. Para garantizar la fidelidad de su testimonio, Poe nos lo presenta como un hombre equilibrado, juicioso, escasamente dispuesto a dejarse arrastrar por fantasías y ensoñaciones. Participa en contra de su voluntad en la expedición, desconfía en todo momento de la cordura del protagonista, y, sólo al final, ante las pruebas acumuladas, se rinde a la evidencia. Por ello éste personaje es redondo puesto que sufre un cambio durante el relato, comienza pensando que su amigo, William Legrand, está completamente loco pero posteriormente como se demuestra que todo lo que dice es cierto la mentalidad del narrador cambia, se da cuenta de lo equivocado que estaba con la presunta locura de su amigo.”¡Cuan extraño era todo eso! Llegué a convencerme de que se había vuelto loco.”
Tiempo y espacio
La mayoría del tiempo se lleva a cabo en espacios exteriores. Como lugares exteriores hemos de exponer la isla en la que se encuentra la cabaña donde viven William y Júpiter. Otro lugar que no podemos pasar por alto es la región donde se produce el descubrimiento del tesoro.
El tiempo corresponde a la primera mitad del siglo XIX. Se produce, sin embargo, un importante flashback cuando Legrand les cuenta a Júpiter y al narrador cómo descubre las claves que le conducen al tesoro.
Estructura
En el planteamiento se narra la visita del narrador a, su relato del descubrimiento que ha realizado y cómo le pide ayuda al narrador mediante la carta de Júpiter. En el nudo trata sobre la empresa para encontrar un supuesto tesoro que ha encontrado William Legrand. En el desenlace, por su parte, se narra cómo encuentran ese tesoro y cómo Legrand revela al criado y a su amigo las pistas de la ubicación del tesoro, y a quién pertenecía.

- Que nos quiere enseñar.
Nos quiere enseñar que la confianza y la persistencia son las bases para lograr el triunfo.
- Lengua y estilo.
Uno de los aciertos estilísticos de El escarabajo de oro consiste en sumergir al lector en el ambiente propio del relato de aventuras y misterio.
Poe recrea la compleja actividad mental de Legrand y Dupin a través de un lenguaje expositivo-argumentativo, plagado de oraciones complejas que se interrelacionan mediante nexos lógicos.
Legrand organiza su explicación a partir de diferentes esquemas retóricos en los cuales las ideas aparecen relacionadas entre sí.
Para jerarquizar sus ideas, Legrand utiliza una serie de conectores. Estas ideas, además, se exponen a través de un lenguaje sintácticamente complejo.

EL ESCARABAJO DE ORO cuenta el hallazgo de un tesoro, la aventura ocurre en el siglo XIX, en la isla de Sullivan cerca de Charleston. El narrador relata un suceso de la amistad que entabló con William Legrand (un hombre solitario), Legrand vivía en la isla con un sirviente llamado Júpiter. En una de sus visitas a su amigo Legrand, el melancólico hombre le comentó que había encontrado un escarabajo que parecía de oro, Legrand dibujó el escarabajo en un pergamino y lo entregó a su amigo para que lo observara, pero su allegado solo atinó a decir que el dibujo parecía una calavera, Legrand malhumorado tomó el pergamino y lo examinó; finalmente guardó el pergamino en un cajón; su amigo al percatarse del estado de animo de Legrand decidió marcharse.
Después el amigo recibió la visita de Júpiter, él le comentó que su amo Legrand estaba enfermo porque se comportaba de una forma extraña, además expresó que parecía obsesionado con el escarabajo de oro y que tal vez su comportamiento se relacionaba con la picadura de ese animal. Legrand envió con Júpiter una nota a su amigo, en donde le comentaba que no se sentía bien y que por favor fuera pronto a ver
Cuando regresaron a la cabaña de Legrand su amigo constató el alterado estado mental de aquel solitario, en seguida Legrand le mostró el escarabajo y le propuso que lo acompañara a una expedición que haría con Júpiter, a él le pareció absurda la idea pero lo acompaño. Después de dos horas de recorrido llegaron al lugar en el que deseaba estar Legrand (durante la caminata Legrand no ofreció explicación alguna, actitud que preocupaba cada vez mas a su amigo) en aquel sitio pidió a Júpiter que trepara en un árbol llevando con él al escarabajo, Júpiter subió y encontró una calavera, Legrand le indicó que por el ojo izquierdo de la calavera dejara caer el escarabajo (Júpiter realizó lo ordenado) y excavaron ¡Por fin después de un rato encontraron unos esqueletos y un baúl que contenía un tesoro! .
Legrand le recordó que la noche en que él dibujó el escarabajo de oro en el pergamino y se lo enseñó, su amigo afirmó que parecía una calavera, Legrand observó de nuevo el pergamino y se percató de que la figura que su amigo miraba, era efectivamente un calavera, pero que él no la había dibujado… le cuenta que observó con detenimiento el pergamino, recordó que lo encontró en la playa cerca del escarabajo y lo utilizó para envolver al animal; analizó que en la época de los piratas utilizaban pergaminos y el símbolo empleado por éstos era una calavera; por esta razón concluyó que el pergamino podía ser una guía para encontrar un tesoro escondido. También recordó que la imagen de la calavera apareció cuando su amigo acercó el pergamino al calor del fuego producido por la chimenea y se le ocurrió que si lo acercaba de nuevo al calor tal vez aparecerían más datos para aclarar el enigma; efectivamente así sucedió.
El pergamino reveló mas información que analizó y descifró en poco tiempo. Para Legrand la explicación de los cadáveres el la fosa indica que el pirata (Kid) dueño del tesoro, asesinó a sus cómplices para proteger el secreto de la ubicación del botín. Finalmente Legrand le confiesa a su amigo que la idea de dejar caer a través del ojo de la calavera el escarabajo, era una forma de castigarlo por pensar que él estaba loco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario